miércoles, 11 de enero de 2012

Óleo - cómo conservar los colores frescos en la paleta

Estos días que he estado trabajando con óleo, se me planteaba un problema: ¿cómo mantener los colores frescos tras el segundo día trabajando con ellos, sin que se sequen?

Así que he estado investigando un poco, y descubierto que la gente utiliza técnicas de lo más variopintas:


  • Sumergir la paleta en agua: ésto, que puede parecer una barbaridad (y que lo es) es muy utilizado al otro lado del charco. Simplemente se mete la paleta en un recipiente de plástico y se cubre de agua. Al ser el óleo un compuesto basado en aceite, la teoría dice que el agua no debería afectarle. En realidad, como cuenta un químico en este artículo, no es recomendable hacerlo pues tiende a amarillear la pintura, y deshace las uniones de los polímeros, haciendo que la pintura pierda agarre.
  • Meter la paleta en el congelador: Otra práctica muy utilizada, ya que la teoría dice que el aceite congela a un nivel más bajo que el agua, con lo cual el congelador no afectaría al óleo y sí lo mantendría fresco. Bien, esta medida parece tener más sentido, ya que según los químicos (mismo artículo de antes), el óleo funciona mejor a bajas temperaturas, aunque no tanto como en las de un frigorífico. Resumiendo: se podría utilizar este método si no va a transcurrir mucho tiempo hasta el próximo uso, pues si no la pintura se volvería quebradiza.
  • Cubrir la paleta con plástico de cocina: parece funcionar, sobre todo si se combina con meterla en el congelador. Tampoco parece aportar mucho más a meter la paleta en el frigo sin cubrir, excepto que quizás no pringues la comida de óleo.
  • Meter en un envase al vacío la paleta: en los EEUU que son muy populares los recipientes con una apertura en la cual se puede aplicar una especie de aspirador que retira el aire, creando el vacío en ellos, se usa mucho también esta medida. En teoría, ya que el oxígeno es lo que oxida (seca) el óleo, debería dar resultado. Pero no he encontrado a nadie por aquí cerca que haya usado esta medida y, la verdad, me da mucha pereza probarla.
  • Meter cada uno de los colores en un tubo o frasquito: Menudo lío.
  • Echar unas gotas de aceite de clavo o de amapola sobre cada color que se quiera mantener fresco: por experiencia personal, no funciona demasiado bien. Amarillea el color, y no lo mantiene mucho más tiempo fresco. Además, ambos son tóxicos, así que cuidado.
Resumiendo: lo mejor parece ser utilizar en cada sesión el color que se cree se va a gastar, poniendo pequeñas cantidades en la paleta de cada color. Si aún así queda color, o mezclas que queremos seguir utilizando al día siguiente y al otro y al otro, puede ser una buena solución meter la paleta en el congelador.

Si alguien conoce algún otro método, me encantaría conocerlo.

2 comentarios:

  1. Interesante. Yo lo que hago es cubrir la paleta con papel de aluminio entre sesión y sesión, y se conservan frescos durante unos días.
    Saludos, me encanta tu blog.

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  2. ¡Gracias, Julia! Lo probaré a ver qué tal...

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