viernes, 25 de marzo de 2011

¡En la exposición de Gerome!

Como he cogido unas vacaciones que tenía pendientes, he aprovechado para ir a Madrid a ver el Thyssen y la exposición temporal de Gerome. También quería haber aprovechado para pintar mucho e ir al norte a ver la expo de Enrique Ochotorena y de paso saludar a Juankar Cardesín, pero ya se sabe que parece que el tiempo va a durar mucho y luego todo se va en llevar niños al cole, cambiar pañales y demás...

Sobre la exposición: impresionante. Sencillamente, Gerome supone el culmen de diez siglos de técnica pictórica. Y te podrá gustar más o menos lo que pinta (los expresionistas lo odian por ser lo opuesto de lo que ellos representan), pero lo que es innegable es que dominó el óleo como nadie lo ha hecho.
Me sorprendieron unas cuantas cosas: apenas usaba materia, de hecho sólo en alguna luz muy aislada se ve algo más de pintura, el resto del lienzo está liso como una cáscara de huevo. Está claro que era un dibujante excepcional. En casi todos los cuadros se puede apreciar el dibujo original a lápiz, lo que da idea de la transparencia de su pintura; supongo que pintaba por capas o veladuras. Es un maestro de las texturas; no se aprecia ninguna pincelada en sus lienzos/tablas, excepto en detalles del terreno en que hace alguna suelta (por ejemplo, en el famoso cuadro de los cristianos y los leones, las huellas del suelo son con pincel seco), pero consigue acabados increíbles por la forma en que trata los bordes. Su escultura no me pareció nada del otro mundo, a pesar de que ahí innovó bastante con técnicas de policromía del mármol; quizás lo más destacable un busto de Sarah Bernhardt, pero tampoco nada excepcional.

Me había llevado los lápices y un cuaderno para tomar algún apunte, y sólo pude hacer este que muestro de "La Bacante", porque no tenía demasiado tiempo. Aproveché, eso sí, para comprar el libro-catálogo de la exposición, magníficamente editado y con muestras de los cuadros presentes y otros distintos, y con un montón de datos sobre su obra (ver foto). Por cierto, que el cuadro de la portada del libro estaba allí, y era una maravilla de color, luz y dibujo.


Después aproveché para ver el Thyssen, que hacía tiempo que no lo visitaba, y me quedé extasiado con un paisajista que no conocía de nada y que tiene varios cuadros en el museo;  y también con otro pintor que tampoco conocía, aunque me pareció más irregular. El primero es Frederic Edwin Church, pintor estadounidense del siglo XIX, y que me pareció fantástico. Sus cuadros (de diversos tamaños) tienen una profundidad y una vida, como hacía mucho que no veía. De hecho, después de llevar viendo un buen rato uno de sus paisajes muy de cerca en cada detalle, empecé a alejarme andando hacia atrás para tener la visión general, y me llevé por delante a una pareja de viejetes holandeses que se estaban mondando de verme tan entregado con el bueno de Church.
En cualquier caso, el cuadro que más me gustó de él era uno llamado "Barca abandonada", de muy pequeño tamaño (unos 30x20cm), que era una maravilla. Siento la reproducción que circula por internet, porque no tiene nada que ver con el original. La reproducción está totalmente desaturada y parece un puro color tierra todo, mientras que el original es un baño de azules y verdes por todos lados impresionantes. Tengo que investigar más a este pintor.

El otro paisajista es Hugh Bolton Jones, con unos cuantos cuadros también en el museo. Me pareció que alternaba cosas muy buenas con regulares, aunque en conjunto se puede decir que muy bueno también.

¿Y qué más comentar? Pues que después de ver a Gerome y lo liso de sus superficies, me admiré de ver la maravilla de Sargent llena de pegotes de pintura ("La vendedora de ajos en Venecia") y luego partes totalmente transparentes en las que se veía el lienzo. Pude admirar de nuevo el autorretrato de Rembrandt, al que las distintas restauraciones han quitado toda la materia que aplicaba el holandés (aún así, una maravilla de cuadro). Y como siempre, ver que Hals fue (junto a Velázquez) el primer impresionista, que Egon Schiele era una máquina dibujando figura (no así sus paisajes que, francamente, no me dicen nada de nada), que Holbein ha sido de los mejores retratistas de la historia, y ver de cerca el cuadro de Bramantino del cristo resucitado, que impresiona en directo: no se parece en nada a la reproducción que puse, y se pueden ver detalles magníficos de cerca (como que la luna es una cara, por ejemplo). También di un voto de confianza a C. Pisarro, que nunca me había convencido, pero También tuvo su parte de desencanto: sigo sin entender qué ve la crítica en Renoir (aparte de un cierto don para la composición), refrendar que Corot según mi humilde entender, no tenía ni idea (no hay ni un solo color "limpio" en sus cuadros), cambiar un poco la idea de mi querido Durero: como dibujante es la bomba, pero sus cuadros son poco más que dibujos coloreados,
que en vivo y en directo gana mucho.

En fin, un día completito de arte. Así acabé con las piernas: molidas de tanto patear. Y con lo que me costó el parking hubiera podido comprar alguno de los cuadros del Thyssen, seguro.

5 comentarios:

  1. Excelente crónica! tenía pensado ir,sin prisa, pero ahora creo que lo adelantaré a la semana próxima.
    Enhorabuena por la jornada artística, y lamento lo del parking.
    un abrazo

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  2. Tayete,

    "... era una máquina dibujando figura (no así sus paisajes que, francamente, no me dicen nada de nada)"?!!!

    "(aparte de un cierto don para la composición)"?!!!

    "... no tenía ni idea (no hay ni un solo color "limpio" en sus cuadros)"?!!!

    "... pero sus cuadros son poco más que dibujos coloreados, que en vivo y en directo gana mucho."?!!!

    Anda que te has lucido!

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  3. Ya nos contarás tus impresiones, Susana, espero que te lo pases tan bien como yo.

    Hola Eduardo, es lo bueno que tiene el arte, que cada uno podemos pensar lo que nos dé la gana (ya sabes, eso de "para gustos los colores, y los míos los mejores"), que todos tenemos razón... Y Renoir es una patata ;)

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  4. ¡Ezraaaa! Decadentismo rulez! (y sobre todo después de ver la expo, influencias paternas...). Claro, que el decadentismo mola si le quitamos el orientalismo y el tema histórico, con lo cual creo que se queda en realismo o naturalismo a secas...

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¿Qué pinceladas vas a añadir a mi cuadro?