jueves, 28 de julio de 2011

Visto últimamente - Anselm Kiefer



Anselm Kiefer es probablemente el ejemplo más claro de los neoexpresionistas, movimiento nacido como él en Alemania y como el expresionismo clásico. Nació el mismo año que acababa la II Guerra Mundial, dos meses antes de su finalización y cuando Berlín ya estaba siendo machacada por el ejército ruso. Parece que estos hechos han marcado en gran medida su carácter, pues su obra está plagada de referencias a esta era.
Kiefer empezó realizando arte conceptual durante sus primeros veinte años, para a principios de los 70 renegar de todo lo anterior y meterse de lleno en la pintura, donde ha destacado como pintor "matérico". Y es que sus cuadros, además de ser grandes (otra característica del neoexpresionismo), acumulan materiales (desde yeso y aluminio, hasta semillas) de todo tipo que les dan esa apariencia tan "Kieferiana".

Sus temas están muy basados en la historia germana: desde cuadros de carácter mitológico, hasta los que reviven el Holocausto nazi, o la arquitectura megalomaníaca de Albert Speer (el arquitecto de Hitler y ministro de su gabinete). Imágenes de la guerra, grandes edificios, constelaciones, y especialmente la serie que muestra raíles que evocan a los trenes que llevaban a los prisioneros a los campos de concentración, le han hecho mundialmente famoso.

¿Qué me ha interesado de Kiefer? Sobre todo la primera imagen de esta entrada: raíles de tren que se pierden en el horizonte, con unas texturas muy marcadas para el suelo y el cielo. El color me fascinó también, esa mezcla de azules-grisáceos-tierras, que sin embargo tienen mucho contraste. Me encanta ese cuadro.
Pero con Kiefer me sucede como con muchos otros pintores: en cuanto se pone a pintar figura ya no me gusta (al revés que me ocurre con Egon Schiele). Y es que probablemente tenga razón el crítico que leí el otro día en el Times (lamento no encontrar el enlace ahora) que decía:
Cuando nos digan que alguien es un gran pintor, hay que responder:
"Un gran pintor pintando qué?"







4 comentarios:

  1. Yo tengo un gran recuerdo de lo que vi de él en el Guggenheim de Bilbao. Me impresionó por el tamaño y por la materia en sus obras. Creo recordar una escultura aeroplano muy interesante. Allí estaba también la obra que había realizado para una capilla de un hospital psiquiátrico de Paris.

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  2. ¡Qué buenas pinturas por Dios!

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  3. Me habían comentado que había algunas obras de él en el Guggenheim, así que ¡gracias blogavante por confirmarlo!

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  4. Pues ya sabes Anais: ¡a ponerse el mono, agarrar la espátula y a mezclar materia ;)!

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¿Qué pinceladas vas a añadir a mi cuadro?